14.8.17

Flores arrugadas de color rosa

La belleza natural siempre sorprende a través de sus colores o de sus formas. ¿Por qué motivo estos pétalos de flores rosas se han tenido que arrugar sobre sí mismos para formar estas hojas de color? Parecen papeles pintados arrugados con la mano y no elementos florales naturales.

13.8.17

Reflejados en los reflejos

Acostumbrados a la relatividad de las miradas, cualquier posibilidad nos puede parecer falsa o lo contrario.

Somos los que reflejamos, por ello es muy posible que seamos así, y no lo sepamos.

12.8.17

Un gato empedrado no es un gato

Un gato encogido no es un gato. Parecerá un gato, pero todo encogido sobre sí mismo no debería ser un gato sano.  Así que este gato no es un gato. Es una piedra. Pintada de gato, eso sí, pero piedra al final. Si la acaricias ves que está fría, que no te lame, que no sonríe. No es un gato. DEfinitivamente si no te lame o te araña, no es un gato.

El chaval…, prefería leer

Puede parecer curiosa la imagen, incluso tramposa, preparada, teatralizada. Peor no, fue casualidad, fue real como la vida misma. En una visita a una fábrica de chocolates de Suiza, de la marca Cailler en la ciudad de Broc, hoy de la casa Nestlé, vi a este chaval sentado en el suelo y leyendo.

Tiene bemoles la cosa, que me produzca extrañeza que un niño jovencito esté leyendo en una fábrica de chocolate. Hemos llegado a ver como curiosidad que un joven lea. Hemos perdido el norte y la fé en la sociedad. Hay jóvenes que siguen leyendo, y para muestra la imagen. Estamos salvados…, en parte.

Puede parecer una imagen bella, llena de color, pero lo que realmente atrapa es ver el chico con un libro en las manos. No era un tebeo, no era un cómic o un folleto, era un libro de muchas páginas y puedo asegurar ( lo repito y me joder repetirlo) que todo era real y no una casualidad. 

El chaval a los cinco minutos seguía allí, mientras sus padres paseaban por la tienda viendo los diferentes tipos de chocolate, antes de entrar con cita previa como todos, a la visita de la fábrica.

El chaval, prefería leer. Y yo fotografiarlo.

Jarrón de Murano. Bellos colores


Algo tan simple como un trabajo en cristal, puede resultar maravillosamente atractivo. El cristal de Murano es bello casi siempre, un trabajo artístico que se sale de la artesanía con indiferencia de sus métodos de trabajo, simplemente por sus resultados. El brillo, la luz, el color, la suave mezcla de los tonos, el buen gusto en el trabajo que sorprende, ofrece trabajos simples pero maravillosos para contemplar.

Bolardo contra el terrorismo, artístico y disimulado

A modo de bolardo alargado y de cemento, como un tope de obra pero colocado en calles céntricas para evitar pasos indeseados de vehículos pesados, nos encontramos esta pieza que para encajarla en el ambiente urbano, la han recreado con una simple pintada.

La han titulado “Luz” y sin duda alguna, su leve intervención artística ayuda a que pase desapercibida en la calzada, a que no parezca tanto una autodefensa contra el terrorismo discriminado. Está colocada en MIlán.

Las dificultades de ser rana rosa

Hasta la ranas piensan y se relajan. Incluso aunque sean rosas, que eso para una rana es un drama. En las charcas se les ve a la legua, lo que les dificulta pillar desprevenidos a los mosquitos. Por eso se tienen que relajar tanto, para que noten menos el hambre.

9.8.17

Banderas rotas de tanto agitarse

Tanto aire, tanto tiempo recibiendo el aire del movimiento, de la muestra, que se rompieron a jirones. Lograron una nueva forma, unas estructuras diferentes. Posiblemente seguían significando lo mismo. Es decir poco. Pero el aire las había podido. Vestigios de lo que fueron, pero poco más.

8.8.17

El arte es líneas o formas. A veces manchas. Otras colores

Sujetando la borra con estos maderos me encontré con las formas. Son líneas simples, como casi siempre. Son direcciones de la vista, son órdenes de mirada. Así de simple es el arte.

7.8.17

Una mancha siempre es un trabajo

Una mancha nunca deja de ser eso, simplemente una mancha…, hasta que es capaz de tomar forma y moverse buscando la salida.

De niño una mancha eran malas miradas. De mayor…, de mayor es un trabajo.

6.8.17

Heridas enfrentadas que no volaron

Hace un tiempo empecé a crear estos gemelos enfrentados, estas imágenes que reflejaban en pareja lo mismo, con la idea de explorar proyectos de combate, de enfrentamiento incluso entre ellas. No debían ser conceptos muy enfrentados, pero tampoco iguales ni similares. Debían herirse entre ellos.


Luego lo abandoné sin terminar la exploración.

Los que nos dedicamos levemente a la creación visual tendemos a jugar con las exploraciones de conceptos, de ideas. Nunca llegamos a saber cuales son buenos o malos. Y más en estos momentos de saturación de ideas.

5.8.17

Nunca se quejaron de mis movimientos con rayas

La inquietud de la vertical se tornó horizontal en esta ocasión.

Iban o venían, estuvieron.

Se movían sobre lo que siempre estaba quieto hasta que yo mismo lo sujeté todo con unas rayas más gruesas.

Nunca supe el motivo.

Tampoco se quejaron.

4.8.17

Entrada a New York desde la Estatua de la Libertad

Una de esas imágenes impactantes que te acompañan muchos tiempos es esta de la entrada (o salida) a New York desde el mar, viendo la Estatua de la Libertad a lo lejos. Se mezcla la belleza del lugar con el icono y la sensación de que en realidad era la entrada al Nuevo Mundo de Dvorak, al nuevo mundo de millones de personas que en viejos siglos actuaban de inmigrantes hacia América, como ahora lo hacen hacia Europa.

Creo que no es totalmente necesario visitar la Estatua de la Libertad en su propia isla, pues la imagen icónica para mi fue verla de lejos. Contemplarla como algo enorme que te recibe. Aunque luego la realidad social de este siglo XXI sea muy otra.

3.8.17

Times Square no me engañó

Al mirar hacia arriba vi los mensajes que me abrían la vida. Así que como quise seguir cerrado, agaché la mirada y seguí mirándome las zapatillas de cáñamo. No quise volar a lo artificial, y me perdí todo lo bueno que tiene el plástico falso.

Ventana soriana, tapiada para que no salga nadie

Cuando no queremos ver…, y tampoco que nos vea, lo mejor es cerrar las ventanas. Tampoco con tanto ímpetu como en este caso, pues la hemos matado.


Esta ventana soriana es hermosa, bellamente esquelética, recogida de madera y hierro, definitivamente tapiada.

Nadie quiere saber qué hay detrás, dentro, es ya lo de menos. Pero sus huesos son hermosamente recuerdos de tiempos viejos.

Con el paso de las decisiones, se ha convertido en una escultura contemporánea.


Burgo de Osma. Castilla la Vieja. Tranquilidad

La tranquilidad quieta también es un ARTE. Es una imagen de esa Castilla la Vieja (mucho más bonito y lógico el nombre que el de Castilla León) que en las tardes de verano recoge en sus plazas mayores a los habitantes que salen a la fresca a estar quietos, hablando de la nada o de todo.

Es El Burgo de Osma, lugar especial y hermoso, donde el tiempo pasa de otra manera, más lentamente y con más peso y poso. Aquí, en esta plaza, se puede estar siempre que se quiera, excepto en invierno.

2.8.17

Las estrellas son unas chulas. Se advierte

Las estrellas, que son muy listas dado que llevan millones de años entre nosotros, o mejor dicho, nosotros entre ellas, y nos informan en este cartel que los fugaces somos nosotros, que ellas no piensan irse antes de que nos tengamos que ir nosotros. 

Así que un poquito más de respeto, nos advierten.

¿Pero qué se habrán creído las putas estrellas de los cojones? Pues voy…, y ya ni las miro.


También las setas se hunden en la miseria

Las setas y los hongos también se derrotan, se hunden, se duermen en la vida, quedan heridas y desean dejar de estar erguidas en búsqueda de algún nuevo lugar. También tienen derecho, aunque sean setas, de rendirse y dejar de seguir derechas para que les vengan todas las hostias a ellas. Tuercen el sombrero y se dejan morir, como los antiguos señores de las novelas de caballería.


Todo es relativo. Incluso tú

Nuestro punto de vista no es el lógico. ¡Qué haces aquí, entre pequeñas obras diferentes, buscando no se sabe qué?

No somos lógicos, sobre todo porque somos minoritarixs. Puedes quedarte, pero no se lo cuentes a nadie. Eres una persona rara y eso es mejor mantenerlo en secreto.



No son amplificadores de voz sino de color

No son amplificadores de voz sino de color, son meros receptores de la luz del verano, que además sirven de almacén para insectos voladores que tienen hambre de alimentos.

Son pequeños gritos morados contra el verde imperante. Atrevidas y frágiles flores, que si no hace sol y viene el viento, se saben recoger sobre sí mismas, como si fueran personas con miedo.

1.8.17

Cuidado con no mirar a la pared

Cuidado con ir mirando lo que no se debe, pues te puedes quedar retratado contra una pared de cemento armado. En caso de quedarte pegado, ya nunca volverás a poder andar por tu cuenta, pasarán a formar parte de una construcción más del arte urbano.

31.7.17

Soy tan pequeño que puedo estar loco sin notarse

Creo que soy mucho más diminuto que mis compañeros. Me veo completamente encogido, del tamaño de una mota de polvo. Tanto…, que un simple soplo me mueve de sitio y caigo donde menos me imagino. Mis compañeros de vuelo son polvos mucho más gruesos que yo. Menos ágiles. Esa es mi ventaja para ser capaz de estar chalado sin que se note mucho, y es que peso menos y me muevo mucho.

El fracaso nos llevó al éxito

Fue maravilloso pues no planificamos nada. Simplemente fuimos equivocándonos constantemente hasta lograr la solución.


Y logramos el éxito.


La mejor planificación que habíamos hecho nunca. Equivocarnos y dejarlo así.

Nunca habíamos conseguido un éxito tan importante hasta que confiamos en el fracaso.



Las pieles de los reptiles pueden ser líquidas

Las pieles de los reptiles pueden ser líquidas y transparentes, sucias formas de hacernos creer que todo es imitable para seguir engañándonos en las miradas. 


Existe lo que sabemos ver, lo que creemos que existe. 


Y a veces ni eso.




Estoy atrapado y el caso es que ya me acostumbro a ello

Estamos atrapados, pero no sabemos quién es el que nos sujeta para no podernos mover. El temor es que en cualquier momento vengan a comérsenos vivos. Cuando creemos que ya logramos salir de un círculo pegajoso, nos viene el siguiente y tenemos que seguir atrapados. Creo que está siendo lo habitual.

30.7.17

Una ventana de Málaga para recordarnos de donde venimos

Creo que las paredes de España son en muchos casos árabes. En sus colores, en nuestra cocina, sabores y olores, en algunas costumbres, con bastantes pensamientos sociales que se van perdiendo. España es Europa como lo es africana. Somos la mezcla de culturas, de historias, de sangres, de luchas que siempre se pierden.

España es también judía, y celta y bárbara y pirenaica. No toda la España es igual de árabe. Depende de los siglos de asentamiento, de los siglos de serlo sin mezcla. Aunque también es posible que muchos no seamos árabes y descendamos de los guerreros matamoros, de los degolladores de árabes civiles, de los de casco y lanza, de los soldados vencedores.

Somos lo que somos, pero lo que nos queda en la historia hay que admitirlo como un activo positivo. España fue muchos siglos árabe.

Esta ventana es de Málaga.

No eres una persona débil, si acaso tímida

Si una débil planta es capaz de salir airosa entre tantas rocas poderosas, nosotros también debemos poder sacar la cabeza ante cualquier problema que se nos presente, aunque sea duro y áspero.

¿O somos menos que esa débil flor moradita, que ténuemente intenta mostrar sus colores entre las ásperas rocas?

29.7.17

Los niños de las guerras religiosas


Los niños soldados se han empleado desde tiempos religiosos.

—¿Qué tiempos son los religiosos?
—Todos

Los ángeles eran (o son) niños alados que venían con ganas de guerra.

—¿Nunca eran niñas?
—Siempre eran seres sin sexo. No sé si te he respondido.

Lo malo de meter a los niños en las guerras es la dificultad para encontrar cascos de su tamaño.

28.7.17

Ya hace 12 años de este experimento

La voz y la palabra, atadas de mala manera sobre el tronco de un árbol. No lo parece, pues la voz y la palabra a veces se disfrazan de otra cosa. Es complicado transmitir lo que se quiere decir y con el mismo sentido. Para eso empleamos la entonacion de la voz, para dar más sentido a la palabra.

Monstruos simpáticos, como los humanos disfrazados

Esta imagen no tiene nada que no sea ternura. Una buena iluminación, una colocación simpática de los monstruos, y mucha ternura. Son juguetes incluso para adultos. Son sensaciones artificiales de un mundo que podría ser real, pues siempre estamos llenos de monstruos disfrazados de personas.

Nota.: Los juguetes son de IKEA

Bueyes sagrados con alas para vigilarnos

Los bueyes o toros sagrados se han ido disfrazando de múltiples caras, siempre adustas, serias, poderosas, con ganas de vender y matar si fuera el caso. Bueyes mezcla de aves poderosas que surcan todos los lugares, con patas que saben agarrarse a todo lo que se mueve, como si fueran rapaces que observan desde arriba.

No es sencillo imaginarse a un buey de los gordos, volando por el cielo. Pero nunca se sabe. Es cuestión de fé.

27.7.17

Lineas que rompen los aires de Valencia

Las líneas que rompen cielos tienen en la arquitectura su sentido de osadía. ¿Por qué entramos en el cielo azul con esta violencia? ¿Quienes somos nosotros para molestar los vuelos de los aires? Pues somos. Y con ello logramos paisajes diferentes, atrevidos y rompedores. E incluso es posible que casi nadie se entere.

El poder de los triángulos con sujeciones


Los triángulos siempre han sido los patitos feos de la geometría. Fáciles, moldeables, isósceles e incluso escalenos. No parecían servir para mucho contra la contundencia de los rectángulos o el poder grueso de los círculos. Pero con el tiempo se demostró que eran capaces de soportar incluso techos.

Montañas de papel dramático

Esta serie de paisajes de papel, de origami suave, nos puede llevar a darle otra mirada más dramática, un punto de vista más enigmático. Los relieves tienen la ventaja de que pueden volver a cobrar nueva vida, si los miramos con diferentes miradas.

26.7.17

Luz y líneas. Y algunas manchas negras

La luz de la tarde noche incidía en aquel banal alero del edificio del Reina Sofía. Parecía que aquella luz intentaba acompañar al museo en sus deseos de ser también “algo”.

Una luz, unas líneas, unas masas negras, unas formas que reforzaban el poco color. Nada más.

25.7.17

Tantos, tantos, que apabullaban

Las bolas simulaban saltar atadas a su presente. Pero los protagonistas eran los hilos de colores.

Tantos, tantos, que apabullaban.

Deshilachados, aún parecían más, ocupando todo el espacio entre ellos, para que no se colara una mirada hasta el fondo.

24.7.17

Atadas y sin entender de nudos

Atadas, con los nudos que sirven para que nada se mueve. Así estamos todas y además contentas. Parecemos nuevas, pero mil aires nos han desgastado ya. Incluso hemos perdido el color de la juventud, ya solo queda seguir cumpliendo nuestra función. Atadas. Quietas. Sin entender de nudos.

El arte urbano en descomposición

Las ciudades y sus centros también están llenas de cuevas. De lugares donde el tiempo se quedó quieto hace décadas y a donde nadie entra por su total secreto de entrada.


A los lugares se entra siempre por la entrada, y si esta es secreta, el lugar es secreto.

No hay duda, lo que se ve al fondo es una enorme y gruesa telaraña. Imaginarse el tamaño de su dueña supone no acercarse.



La negra tenía todas las de ganar. Sabía saltar

Frente a frente, la pequeña tenía todas las de ganar. Era la única que sabía volar y era capaz de saltar de flor en flor, para pisarlas y dominarlas. Así que a la roja tan solo le quedaba el truco de poner cara de mala hostia y sacar sus pinchos. No, no me quedé hasta el final.

Málaga y sus lugares escondidos

Esos rincones con sabor a escondite, urbanismo árabe en la España más sureña. Agua por el suelo, fuentes y arbustos que ofrecen una artificial mirada natural llena de ladrillos. Málaga y sus lugares escondidos.

23.7.17

Llegando a New York por barco, como todos ellos


Cuando llegas en barco, empiezas a ver esa bienvenida escultural que te entrega la Estatua de la Libertad. Eres siempre inmigrante, aunque creas que estás por encima. Y a tu derecha empiezas a ver la luz de la Gran Ciudad. Lo de menos es la estampa que se adivina a continuación, la silueta de los rascacielos. Lo único importante es que tienes la misma sensación que millones de europeos que hace un siglo creyeron que estaban a punto de entrar en el Nuevo Mundo.

Tócale la cara. Es real

Era real. Totalmente real. Yo dudé al principio, pero me dijeron: Tócale la cara.

Y efectivamente, se la toqué. 

Y sí, era de madera real.



Jazz en New York, al ritmo de sartenes

Sonido de sartenes, de elementos cotidianos, al ritmo de un músico en New York. 

El silencio se suele mejorar con la música, aunque sea irregular. 

En este caso era muy aceptable y jazzística alegre.


Incluso la luz es húmeda

Este monasterio en Orense, el de Santa María de Oseira, me produjo esas sensaciones de tristeza de los monasterios hechos para sufrir. Todavía está habitado, pero las humedades y las oscuridades de sus zonas de paso me produjeron temblor. ¿No hay un sitio peor? Al salir hacia la luz del claustro, entendí que incluso la luz es húmeda.

Las esculturas que siguen multiplicándose

Una escultura tiene la suerte de ser muchas esculturas. Depende del punto de vista del observador. Por eso la escultura es muy dúctil para ser fotografiada y continuar con ella, formando otras esculturas.

Camino al cielo, con parada intermedia

New York. 2017. Lugar para mirar al cielo

La sensación de la niebla que se lo lleva

New York. Primavera 2017
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