25.9.17

Salen de forma rápida, para morirse de forma urgente

Son de las últimas, salen ya como asustadas, sabiendo que el tiempo se les acaba, que han llegado tarde al reparto de la luz, que vienen para no ser ni contempladas.

Gastan su vida rápido, para no verse atrapadas por el frío mañanero. 

Y se preguntan…: ¿Por qué no salí yo antes?

Es el otoño, ya se nota el sopor

Hemos entrado en el otoño y ya los frescos nos atacan y las flores se nos mueren. El cuerpo también se está dando cuenta, pueden venirnos las tristezas, y sin duda los marrones y el decaimiento general.

Algunas flores luchan por sobrevivir, pero se saben rodeadas de hojas marrones, muertas, pobres de luz. A su alrededor ven desfallecimiento, algo de ruina, sopor incluso. Es el otoño, ya lo he dicho.


24.9.17

El pichón lo llena todo

Disparo al pichón.
Pero es mentira.
Disparo a los cristales.
Y no me estorba, pero me busca y me encuentra.
Es el único toque de naturalidad entre tanto cristal apagado.
Todo está desenfocado, movido, vacío.
El pichón lo llena todo.

Alguien me mira. Racionalidad básica

Cuando todos permanecemos ajenos a nuestro entorno, cuando nadie miramos a nadie, cuando es imposible llegar a esos acuerdos mínimos que son simplemente mirarnos a los ojos, viene un perro y lo consigue. 

Todos nos damos la espalda, huímos incluso de intentar mirarnos y hablar, sonreír, saludarnos con la mirada. 

Pero para compensar siempre estará la racionalidad básica, la de los genes animales.



23.9.17

Arte callejero en South Village de New York

El arte de la calle tiene ese punto de sorpresa siempre. Vas paseando y nunca esperas encontrarte algo que te sorprenda, hasta que aparece ante tí, esperando que le prestes unos segundos. El arte callejero está en las paredes, en los escaparates, en una frase publicitaria, en unos detalles nuevos o que han sabido soportar el tiempo. 

Pero siempre está para pillarte desprevenido y dejarte un pequeño sabor a aire fresco.


Esta imagen era de una peluquería de New York, en alguno de esos barrios que uno a veces pasea en búsqueda de las sorpresas. Creo que era el South Village, uno de esas zonas muy céntricos de New York, pero poco visitados por los turistas. Era la mañana de un sábado perezoso donde nadie había osado levantarse a pasear. Ni con perros. Una gran ventaja para saborear el escenario cinematográfico de New York, para uno solo o para dos en este caso, con el vacío de un fin de semana decorando el escenario. 

¡Acción!



22.9.17

Jugar es actuar, es vivir, es transformar

Jugar es actuar, es transformar el mundo en el que vivimos, es vivir plenamente, es existir.

Bernard Aucouturier - Pedagogo francés
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